Martes 12 de marzo

manos-mundo1Hoy no se habla más que del cónclave, y es normal. Y creo que yo debo hacer lo mismo esta noche, aunque reconozco que con tanta información que nos rodea, tanto pronóstico y tanto vocabulario, me tienta acercarme al Evangelio de hoy -Jesús entre los enfermos en la piscina de Betesda- entrar en la escena, contemplar a Jesús y olvidarme de lo demás. Pero creo que no debo… porque lo que pasa en Roma ahora también es mi vida, también es nuestra vida. Nos puede gustar más o menos la Iglesia, quizás somos de los que decimos sí a todo o de los que siempre le vemos los fallos, pero en este momento da lo mismo, porque la cuestión es que todos los que estamos esta noche leyendo estas líneas lo hacemos, de un modo u otro, gracias a la Iglesia. Ella, con sus aciertos y errores nos ha hecho crecer en la fe, personas concretas han sido y son para nosotros Iglesia que ilumina, en ella celebramos, buscamos, lloramos y encontramos.

Y aunque nos coja lejos, aunque nuestra vida seguramente no va a cambiar drásticamente con las decisiones que se tomen, esta noche es momento de recordar que hoy nuestra familia, por medio de sus representantes, está buscando, está queriendo escuchar al Espíritu, está entre multitud de opciones y tentaciones (¡como nos pasa a nosotros mismos cuando nos ponemos a decidir!). Preparar el corazón en esta Cuaresma es hacer un hueco a la comunidad, a la humildad que reconoce que entre todos, y no solos, vamos caminando hacia la Pascua.

PD: a lo mejor Jesús aquel día estaba también deseando estar un sábado a solas con su Padre y olvidarse del ajetreo… pero la realidad de los otros era más importante.

Buenas noches.
Marina Utrilla ss.cc.

Lunes 4: entrar en la Palabra

arbol lecturaLa Cuaresma es un tiempo especial en el que profundizar en la Palabra de Dios. No sólo son textos más o menos de nuestro gusto, no sólo son historias contadas desde un punto de vista; no sólo son cartas, relatos, himnos o reflexiones. Es todo esto, y más: ella puede transformar nuestra vida y corazón, pues la palabra de Dios es viva y eficaz (Hb 4,12), Dios se revela, se hace presente a través ella de manera especial.

Cada texto tiene algo que decirnos, y nosotros también podemos expresarnos y nombrarnos a través de ellos. Sumergirnos en la Palabra implica escuchar atentamente, olvidar las prisas y no creer que ya nos sabemos la historia, porque cada día puede ser nueva. Entrar con nuestros propios pies en la Palabra es confiar en que Dios nos está diciendo en cada texto: “esto te digo a
ti, hoy”; es arriesgarnos a escuchar cómo Dios nos llama a mirar y a actuar en la realidad como Él, es comprometernos cuando son nuestros labios los que dicen “hágase en mí”, “envíame”, “quiero ver”.

Esta noche os invitamos a hacer vuestro el salmo de hoy. A recitarlo en primera persona, a buscar vuestro propio “tono”, a darle significado a cada palabra… A transformar versos en oración.

Como busca la cierva corrientes de agua,
así mi alma te busca a ti, Dios mío.
Tiene sed de Dios, del Dios vivo:
¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios?
Envía tu luz y tu verdad:
que ellas me guíen, me conduzcan hasta tu monte santo, hasta tu morada.
Que yo me acerque al altar de Dios, al Dios de mi alegría;
que te dé gracias al son de la cítara, Dios, Dios mío.

Buenas noches.
Marina Utrilla ss.cc.

Martes 26: ¿Qué luz quiero ser?

vela-bombillaAcabo el día y releo el Evangelio de hoy… Hay una frase entre las demás que me llama la atención: “todo lo que hacen es para que los vea la gente“, y esta idea es con la que ofrezco pararnos esta noche.

Jesús con esta Palabra nos invita hoy a mirar nuestro corazón, a preguntarnos para qué y por qué hacemos las cosas. No nos pide que dejemos de hacerlas, al revés, sigue invitándonos a desarrollar todas nuestras capacidades, a crear, a trabajar, a hablar… porque no se enciende una lámpara para esconderla, sino para que dé luz.

Hoy implícitamente Jesús nos pregunta (y nos advierte) sobre qué tipo de luz queremos ser: aquella que está preocupada sólo por alumbrarse a sí misma, buscando que los demás le agradezcan y aprecien su labor, o aquella que busca iluminar al mayor número de personas y realidades posible. Quizás la “cantidad” de luz que desprendemos sea la misma en ambos casos, pero la “calidad” de la luz que se entrega gratuitamente porque gratis la hemos recibido, es mucho mayor.

Nada de esto se consigue de la noche a la mañana ni por pura imposición; tiene mucho que ver con ponernos delante de Dios, sabiendo que Él es nuestro único Maestro, buscándole y pidiéndole que nos haga instrumentos suyos, lámparas a través de las cuales su luz ilumine al mundo. Haz un momento de silencio… preséntale a Dios lo que surge en ti.

Buenas noches.
Marina Utrilla ss.cc.

Martes III Las rutinas y los sueños

time[1]Todos los años llega el tiempo de Navidad. Todos los años escuchamos “preparad el camino”. Todos los años más o menos el 18 de diciembre decimos “ya queda poco”. Pero no siempre es igual, y eso lo sabemos, depende en gran medida de qué estemos viviendo, de cómo está la realidad que nos rodea, la de cerca y la de lejos. Dios viene cada año, atraviesa nuestra rutina con la suya, y humildemente hemos de reconocer que necesitamos que nos lo recuerde. Necesitamos que nos diga -aunque sea en sueños, como a José- que Él quiere ser “con-nosotros”.

El otro día descubrí esta historia, y me recordó esto que vivimos ahora… Parece que el camino se repite cada año, pero es que es en este camino donde hemos encontrado, encontramos y seguiremos encontrando la dirección de nuestra vida (“en el principio, ahora y siempre“). Muchas veces los cuentos son como los sueños, se mueven en la fantasía pero tocan fuerte la realidad:

“Habiéndose alejado Mahmud una noche de su ejército, vio a un hombre que tamizaba la tierra para buscar oro, con la cabeza inclinada sobre el polvo del camino y amontonando aquí y allá montoncitos de tierra; empujó hacia delante a su caballo, ligero como el viento. A la noche siguiente el rey volvió y vio a este hombre ocupado de la misma forma. “Lo que encontraste ayer -le dijo entonces-, te bastaría sin duda para pagar diez veces el tributo del mundo y sin embargo continúas cribando la tierra. Ejerce pues la realeza, pues eres independiente”. “He encontrado cribando la tierra -respondió este hombre-, el adorno al que aludes y es por este trabajo por lo que he obtenido este tesoro escondido. Como por esta puerta se ha manifestado mi fortuna, debo continuar ocupándome así mientras viva”.”

Buenas noches,
Marina Utrilla ss.cc.

Martes I de Adviento

Fotos-de-arte-abstracto[1]Hay muchos textos del Evangelio con una fuerza especial, probablemente para cada uno sean distintos, o cambian según el momento de la vida. Pero me atrevo a decir que hay algo grande en aquellos en los que leemos –y contemplamos- cómo Jesús se dirige personalmente a su Padre, como hoy: “Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y a los entendidos, y las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien.” Jesús habla a su Padre en primera persona, todo está lleno de familiaridad, sencillez, sinceridad, intimidad… y somos testigos de ello. ¿Qué nos puede decir a nosotros hoy?

El texto sigue “…nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar”. Parece algo misterioso, pero el mayor misterio está en que Él nos está revelando algo, nos enseña que conocer al Padre implica sentirnos, decirnos y creernos hijos: confiar en Él, creer que está ahí, como Padre, con su corazón de escucha y acogida; y, especialmente hoy, abrirnos al agradecimiento. La realidad, nuestra propia vida, está llena de cosas; puede ser llevadera, cansada, rutinaria, agradable… pero sobre todo ¡hay tanto por lo que dar gracias! Sólo un corazón sencillo lo va descubriendo, sólo descubriéndolo el corazón se va haciendo más sencillo. ¿Dispuesto a saltar a este círculo del agradecimiento?

Te invito a que este Adviento sea un tiempo para ello. Haz ahora silencio… Ponte delante de Dios, delante de quien ha decidido venir al mundo para estar del todo cerca de nosotros, y dile desde el fondo de tu corazón: “Yo te doy gracias, Padre, por…”

Buenas noches.

Marina Utrilla ss.cc.

Este Adviento, vamos “de camino a Belén”

Hace unos meses un grupo de religiosos jóvenes se puso “De camino a la Pascua”, con el deseo de ayudar a cuidar la cuaresma cada noche, abriendo el corazón. La noche del sábado 1 de diciembre comienza un nuevo camino… a Belén; necesitamos prepararnos, encontrar la estrella, adentrarnos para encontrar la Vida. ¿Te animas a caminar con nosotros este Adviento?

Como en la Cuaresma, durante este tiempo de Adviento nos gustaría poder compartir unos minutos cada noche con vosotros, para terminar el día de una forma “diferente”, a través de una pequeña reflexión, un vídeo, una canción… algo que nos pueda ayudar a avivar esa búsqueda diaria en el camino hacia Belén… Puedes acompañarnos en el blog (decaminoalapascua.wordpress.com), por Twitter (@decaminoabelen) y en Facebook (www.facebook.com/decaminoabelen).

En la Cuaresma éramos siete religiosos jóvenes de distintas congregaciones. Ahora en Adviento este grupo ha crecido en número y en diversidad. Somos 14 religiosos jóvenes, de 14 congregaciones distintas. Cada noche, hacia las 21.30 h., uno de nosotros será el que ofrezca unas huellas distintas de los pasos hacia Belén. Unas “buenas noches” diferentes…

  • Olalla González, Religiosa de María Inmaculada
  • Marina Utrilla, Religiosa de los Sagrados Corazones
  • Vicente Niño, fraile Dominico
  • Daniel Cuesta, Jesuita
  • Guzmán Pérez, Salesiano
  • Alba Rodríguez, Esclava Carmelita de la Sagrada Familia
  • Manuel Ogalla, Misionero Claretiano.
  • David Alarcón, Carmelita Descalzo
  • María Huertas, Hermana del Santo Ángel de la Guarda
  • Carlos Galán, Misionero Redentorista
  • José Miguel Fernández, Hermano de La Salle
  • Fabio Oliveira, Hermano Marista
  • Ángela Lopera, Esclava del Divino Corazón
  • Salva Jiménez, Franciscano

Así juntos, podemos ir caminando por este Adviento de camino a Belén, donde nace la Vida…

¿Caminas con nosotros?

Lunes 26 de marzo: ¡No corras!

Última semana de cuaresma, ¡cómo han ido pasando los días! En la vida diaria cuando se nos echa el tiempo encima empezamos a correr, funcionamos con rapidez para terminar todo lo que tenemos sin hacer, incluso muchos llegamos a afirmar que trabajamos mejor bajo presión: las horas nos cunden como si fueran dos y de algún modo sentimos hasta cierto orgullo de nuestra eficacia. Pero… STOP. Una vez más las cosas con Dios funcionan de otra manera, no es momento de darse prisa y atropellarnos para tener la “tarea bien hecha”, al contrario, esta semana es tiempo de serenarse, de sentirnos vivir, de contemplar a Jesús, de pedir la gracia para que nos ayude a estar con Él en los días de Pascua que se acercan. Es tiempo de escuchar el corazón y captar su ritmo, para que se vaya acompasando al Suyo.

¿Cómo empezar a hacer esto? Hoy se nos pone a María delante para que la miremos; yo esta noche sugiero que nos pongamos a su lado y escuchemos cómo la Palabra dicha a ella se nos dirige también a cada uno de nosotros… Ponte esta canción de fondo, haz silencio y “siente y gusta” estas palabras…

http://www.ixcis.org/audio/al_otro_lado_del_mar/al_otro_lado_del_mar_06.mp3″

Alégrate: porque Dios te mira y te sostiene como nadie.

No  temas: porque el sueño de Dios para tu vida nace de cuánto te conoce, y te conduce a que seas tu mejor tú.

El Espíritu Santo vendrá sobre ti: Él siempre está contigo en el camino, “dentro como Presencia, al lado como Compañero, delante como Señor”.

Para Dios nada hay imposible: a veces todo parece una locura que no puede llegar al realizarse, pero funciona ¿te fías?

Buenas noches.

Marina Utrilla ss.cc