¿Os apetece un refresco?

medida rebosante

Recuerdo perfectamente la primera vez que entré en un Burguer King y me explicaron que, al comprar la bebida, lo que compraba en realidad era un vaso que podría rellenar cuantas veces me apeteciese en una máquina como la de la imagen. “Uou… ¡me voy a poner las botas!” – algo así habré dicho. Después me puse a pensar… “Lo que podríamos hacer sería comprar solo una bebida (o un vaso) entre todos y después ir rellenando. ¡Así beberemos todos hasta la saciedad gastando muy poquito!”

Creo que no llegué a poner mis planes en marcha, pero no pude evitar beber unos cuantos vasos, solo para quedar con la sensación de que había hecho un buen negocio. ¿Os suena la escena? A todos nos sorprende la aparente generosidad y nos encanta la posibilidad de beber hasta hartarnos (¡aunque estemos hablando de refrescos!).

Pues esta mañana, leyendo el evangelio de hoy, me acordé de esta imagen. “Dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante.” Sí, hay Alguien que, aun sin ningún interés comercial, no se cansa de llenar y rellenar nuestro vaso, y lo hace con su VIDA, que ciertamente refresca más que la mismísima Coca-Cola. ¿Qué pide a cambio? Que tratemos de dar con esa misma medida, que compartamos nuestro vaso con los de nuestra mesa. “Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados”

¿Alguien se apunta a un refresco?

fábio oliveira, hermano marista

Ya lo decía Fortasec…

FortasecPensar la Encarnación hasta las últimas consecuencias resulta muchas veces escandaloso y ciertamente no carece de una buena dosis de humor (si esto pasa con pensarla, ¿qué pasará con vivirla?). Es que pensar que Dios se hace presente constante e definitivamente en lo humano nos tiene que llevar a asumir que todo lo que vivimos está preñado de Él, nada de lo nuestro le es ajeno y, por supuesto, cualquier acontecimiento, palabra o rostro nos puede hablar de Él. Todo esto para contaros que recientemente Lo he descubierto hablándome mediante el prospecto de Fortasec. La verdad es que fue eficaz, pero antes de empezar a reflexionar sobre la llamada que percibí en ese momento tuve que pasar un buen rato riéndome… ¡es que nuestro Dios se las trae!

Decía el prospecto: “Aunque Fortasec frena la diarrea, no trata su causa, por lo que cuando sea posible debe tratarse también la causa de la diarrea”.

Y yo escuché: “No puedes pasar la vida viviendo en la superficie de que te ocurre, por lo que cuando sea posible debes buscar las raíces de lo que vives, la fuente de tus sentimientos, la razón de ser de tus pasos. No vas a solucionar nada si te limitas a poner parches, a intentar borrar lo que pasó o a disimularlo pintándolo de colores. No vas a vivir la verdadera alegría si te contentas con mantener la sonrisa artificial de quien vive las cosas a medias. Debes aprovechar cada oportunidad para adentrarte un poco más en el misterio que eres y descubrir el abrazo de Dios en lo profundo…”

¡Ya lo decía Fortasec! El Adviento puede ser un momento especialmente bonito para perforar la realidad que vivimos y mirar cada acontecimiento con más hondura. Cualquier cosa puede servir para esta tarea: ese sentimiento que se repite y no te deja en paz, el compañero de clase o de trabajo que tanto te toca las narices, la amiga que está pasando un mal momento, el proyecto que no te sale de la cabeza… ¿qué te está diciendo Dios? ¿A qué te está llamando?

En lo profundo no hay nada que no sea sorprendente…

Venga, ¡a buscar en lo profundo!

(¡Y cuidado con lo que coméis!)

fábio oliveira, hermano marista

“¿Cómo quieres que sea tu casa?”

“No merezco que entres en mi casa” – dijo un hombre a Jesús (Mt 8, 5-11) . Pero él, con esa rebeldía fecunda que cambió el mundo, decidió entrar. Entró para quedarse (“¡Quiero quedar en tu casa!” – le dijo también a Zaqueo). En aquella casa, en todas las casas, en tu casa, en la casa que somos y en el mundo que es casa de todos.

Quizá no seamos dignos, quizá no merezcamos esa visita tan especial, pero él – ese okupa atrevido – ya ha entrado y quiere quedarse. Nosotros, aturullados, ocultamos la vergüenza del desastre casero y nos afanamos intentando arreglar la casa para el invitado que ya llegó. Para nuestro mayor rubor, él no tarda en empuñar la escoba para juntarse a la labor doméstica. Pero va más allá.

Te invita a sentarte a su lado en tu viejo sofá, desarruga una hoja en blanco que llevaba en el bolsillo y, entregándote un lápiz de muchos colores, te pregunta con una mirada desafiante: “¿Cómo quieres que sea tu casa?”

Acoge ese eterno compañero de casa y soñad juntos la nueva decoración…

(dejo aquí un catálogo con algunas ideas que quizá te ayuden en este proceso y un vídeo  de una campaña de la misma “empresa”)

Catálogo de Adviento

(http://issuu.com/prui/docs/ikeadviento_es)

 

fábio oliveira, hermano marista

 

Este Adviento, vamos “de camino a Belén”

Hace unos meses un grupo de religiosos jóvenes se puso “De camino a la Pascua”, con el deseo de ayudar a cuidar la cuaresma cada noche, abriendo el corazón. La noche del sábado 1 de diciembre comienza un nuevo camino… a Belén; necesitamos prepararnos, encontrar la estrella, adentrarnos para encontrar la Vida. ¿Te animas a caminar con nosotros este Adviento?

Como en la Cuaresma, durante este tiempo de Adviento nos gustaría poder compartir unos minutos cada noche con vosotros, para terminar el día de una forma “diferente”, a través de una pequeña reflexión, un vídeo, una canción… algo que nos pueda ayudar a avivar esa búsqueda diaria en el camino hacia Belén… Puedes acompañarnos en el blog (decaminoalapascua.wordpress.com), por Twitter (@decaminoabelen) y en Facebook (www.facebook.com/decaminoabelen).

En la Cuaresma éramos siete religiosos jóvenes de distintas congregaciones. Ahora en Adviento este grupo ha crecido en número y en diversidad. Somos 14 religiosos jóvenes, de 14 congregaciones distintas. Cada noche, hacia las 21.30 h., uno de nosotros será el que ofrezca unas huellas distintas de los pasos hacia Belén. Unas “buenas noches” diferentes…

  • Olalla González, Religiosa de María Inmaculada
  • Marina Utrilla, Religiosa de los Sagrados Corazones
  • Vicente Niño, fraile Dominico
  • Daniel Cuesta, Jesuita
  • Guzmán Pérez, Salesiano
  • Alba Rodríguez, Esclava Carmelita de la Sagrada Familia
  • Manuel Ogalla, Misionero Claretiano.
  • David Alarcón, Carmelita Descalzo
  • María Huertas, Hermana del Santo Ángel de la Guarda
  • Carlos Galán, Misionero Redentorista
  • José Miguel Fernández, Hermano de La Salle
  • Fabio Oliveira, Hermano Marista
  • Ángela Lopera, Esclava del Divino Corazón
  • Salva Jiménez, Franciscano

Así juntos, podemos ir caminando por este Adviento de camino a Belén, donde nace la Vida…

¿Caminas con nosotros?