Martes 28 de febrero: Palabra más, palabras menos

Hace ya unos años el grupo Los Rodríguez cantaba aquello de “Palabras más, palabras menos”. Incluso los Andrés Calamaro y compañía sacaron un disco que llevaba ese título. Hoy me he acordado de aquella canción al meditar las lecturas que nos propone la liturgia… Y es que en el evangelio Jesús nos invita a no emplear muchas palabras en nuestra oración (Mt 6,7). Al orar, mejor ser gente de pocas palabras. Y de mucha Palabra

Hablando a veces con los jóvenes, me preguntan cómo tienen que orar, qué tienen que decirle a Dios, cómo han de dirigirse al Señor en su oración. Me acordaba de ellos hoy al escuchar esta advertencia de Jesús; creo que es la mejor respuesta a sus preguntas. Hace poco leí una frase muy significativa a este respecto: cuando uno está bebiendo, no puede hablar Si la oración es acudir a la Fuente de nuestra vida, ¿qué hacemos hablando tanto? Así no se puede beber… Si llenamos de palabras nuestra relación con Dios, ¿cómo va a hablar Él? Palabra más, palabras menos…

Y pensaba en mi interior si yo me preocupo más de hablar o de escuchar cuando me pongo ante Dios. Si rezo con muchas palabras, o si más bien dejo que la Palabra me hable, me empape como la lluvia a la tierra, que la hace fecunda y la hace germinar (Is 55,10). Y la Palabra no es sólo la Sagrada Escritura, es la Palabra hecha carne: Jesucristo. En Él, Dios nos lo ha dicho todo… ¡¡Mis palabras nunca serán más importantes que la Suya!!

Esta noche te invito a hacer silencio, a decir sólo una palabra —”Padre”— y a dejarle hablar a Él… A vaciar tu corazón de palabrería y llenarlo de Palabra. A mirar una imagen de Jesucristo —un crucifico, un Resucitado, un icono— y dejar que Él te hable, te diga “sígueme”, te indique alguna huella del camino que has de seguir. Sólo escuchándole se puede aprender a pronunciar —y vivir— las palabras “perdón”, “hermano”, “Reino”… Porque no hay Palabra más que Él… Yo voy a intentarlo en cuanto publique estas líneas. Ya me callo…

Guzmán Pérez, sdb

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3 pensamientos en “Martes 28 de febrero: Palabra más, palabras menos

  1. Muchas gracias, Guzmán, por tus palabras que nos invitan al silencio…
    Solo apostillar que para dejar hablar a Dios y saber escucharle es necesario saber escuchar al hermano.
    ¡Qué maravillosa la experiencia del encuentro con personas que saben salir de sí para escuchar, para adentrarse e interesarse por los sufrimientos, las preocupaciones y las alegrías de otros, que saben vaciarse y escuchar desde el corazón…
    Esta reflexión me lleva, cambiando el verbo, a las palabras de Juan: Si uno dice que escucha a Dios y no escucha a su hermano es un mentiroso, pues quien no escucha a su hermano, a quien ve,¿cómo puede escuchar a Dios a quien no ve?.
    Un abrazo y buenas noches.

  2. Me gusta tu pensamiento para este y otros dias, querido hermano. Dios te siga iluminando con su Palabra no solo en tu descanso, sino más bien en tu quehacer salesiano con los chamos que Él te confía.

  3. Guzmán, tu palabra y tu música es la música de Cristo y de su Iglesia para acercarnos a Dios. Buena iniciativa la vuestra, sencilla, dinámica, profunda… que dará frutos a su tiempo.
    Jaime Alonso sdb

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